5 abr. 2010

Tachán.

-Todavía tengo hambre...
-¿Aún? Te he dado todo lo que tenía, Cassie.
-Tengo hambre, Mario. Simplemente quiero más.
-Yo no puedo darte nada más.
-Esque tú jamás me darás lo que me dió él, ni en tus puñeteros sueños, Mario.

Un clavo saca a otro clavo. Pero uno está más oxidado.

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