24 jun. 2010

Como una gota de lluvia.



Me muero de las ganas por sentir que habrá más allá de un cielo pintado de colores. De poder alzar la mano alto, y tocar aquello tan lejano y exótico, dejarme deslizar por las nubes y contemplar todo desde allí. Siento que los que tenemos los pies en la tierra solo estamos condenados a buscar nuestra propia dirección. Es complicado, dudo entre seguir recto o girar a la izquierda/derecha. Sin embargo me dejo llevar por mí misma y cada día me dirijo a sitios diferentes. Otras veces me desespero intentando encontrar la respuesta de todas mis preguntas y busco el camino que parece no tener fin. Pero cuando no quiera darme cuenta, habré acabado mi trayecto, llegaré al fin del gran camino que me han ofrecido que quizá pudo ser solo una vez, y no hay nada mas allá de esto. Pero también puede ser el comienzo de un nuevo bienestar.
Me gusta soñar despierta. Mayoritariamente, porque el que sueña es mucho más feliz que aquel que busca la verdad entre todas sus preocupaciones y metas. De qué sirve, no quiero acabar como un limón exprimido.

¿No es mejor ser un dulce melón?

23 jun. 2010

Don't cry.

Escribir es mi único suspiro del día. Sentir que mis dedos se deslizan en un teclado usado y sucio, donde estas palabras, probablemente acaben en el olvido. Sin embargo para mí es mi forma de decir 'basta' con aquellas cosas que no tolero. No me tolero a mí misma. Pero solo por el simple hecho de buscarle vueltas a cosas que sé que no tienen sentido, básicamente porque carece de explicación. Y aún asi sigo discrepando buscando un jodido por qué, pero nada.

Siento que las mentiras son como el papel que envuelven los bombones. Mientras vives en esa palabra, eres sumamente feliz. Pero, ¿cuando se rompe el papel y el bombón es amargo? Lo que te hizo una vez tan feliz cae tan en picado que toda esa felicidad se consume como el plástico en fuego. Y de ello solo quedan cenizas.

Entonces,¿mentir sirve de algo? Solo nos hace felices por momentos. Y sí, es cierto. A veces me encantaría poder programar mi cabeza para encajarla en este mundo podrido en mediocridad. Y aún así cada día abro más los ojos y no puedo evitar pensar y pensar. Nunca comprendía de pequeña, eso de ser tan feliz en la infancia. Ahora lo comprendo a la perfección. En aquella edad eres tan ingenuo, sútil, manipulable y derivados adjetivos, pero uno que destaca con claridad, llamado FELICIDAD.
Ese adjetivo que tantos dicen que tienen pero son muchos los que la carecen. Y yo solo soy feliz a ratos.

Y por mí, que se mueran las mentiras. Y que floten las verdades..aunque luego se desechen.

18 jun. 2010

El semáforo no marca verde...

¿Sabes? No tengo nada que ofrecer. Nisiquiera que dar. Al fin y al cabo solo soy una estúpida persona a la que no le falta de nada, una estúpida que solo aprecia lo mal que lo pasan otros pero que tampoco hace nada para cambiarlo. Convivo en una sociedad de mierda, llena de odio, envidia, rencor. Y aún así es lo que me toca. Tenerlo todo pero no tenerlo nada. No digo que mucha gente cambiaría mi vida por la suya, creo que hay mucha de ella que reza todos los días por sacar a sus hijos adelante y que saquen una carrera, sabiendo que morirán por una mina, o maltratados..O qué coño, por un tiro inesperado sin motivos ni justificación. Y a mí lo que me toca es ver el odio mutuo, que cada vez crece más entre nosotros y el resto. Por que aquel es más guapo, más rico, tiene más que yo... Y siempre ligados a alcanzar una meta, que es el dinero. No basta con vivir bien, ni basta con ganar más y más, nadie se propone un límite. Nada nos llega. ¿Es esto una forma de vida? Por que aún así casi nadie es feliz. Todos nos lamentamos por tener menos amigos que alguien, por tener un puesto menor que el de tu compañero, por no tener aquel ordenador que tiene el otro, o por que no te contenta tu vida, no sabes ni que hacer con ella. Mientras allá, a lo lejos, se encuentra la misma gente, con labios, boca, naríz, y una sonrisa que deslumbra y acaricia. Que sonríen por sacar adelante a lo único que tienen y que se niegan a perder, su familia. Cuando aquí, hay gente que incluso más de una vez soñó con quitársela del medio.
Y es ahí donde llegan mis miedos, mis dudas de acerca de que por qué motivo estoy aquí, parada en medio de un continente, esperando a qué. No quiero sacar una carrera para vestir pieles de animales, tampoco quiero acabar suicidándome por mi mugrosa vida llena de dinero pero vacía de amor. No quiero ver como se destruyen todos, unos a otros, con palabras que lastiman más que una arma blanca. Sólo quiero poder querer, poder decirle a alguien sin miedo que le quiero, alguien en quien poder confiar, que realmente pueda confiar en él y que sé que tiene eso que a todos les falta, un jodido corazón y no un trozo de hielo que les permite vivir sin ninguna motivación.

Y me niego a querer, no quiero querer para que me lastimen, me humillen y hagan de mí un espantapájaros. Ni tampoco quiero ser la gracia de cualquiera.

Si soy así es por las consecuencias.

19 may. 2010

20:00.

El miedo. Alguien me puede explicar, de qué forma es ... como podría retratarlo en un cuadro. Algunos con pintar un cuadro de negro lo explicarían fácil. Sí, pero el negro es un sinónimo de la oscuridad, aquello que nuestras pupilas no son capaces de ver más allá de algo que nisiquiera tiene fin. Y es por eso por lo que me pregunto qué es el miedo. No es solo un montón de sensaciones que te lo producen, si no enrealidad, su significado. Me da miedo el propio miedo, es decir, cada vez que siento ese sustantivo abstracto, me bloqueo. Y me paro a pensar por qué tenemos miedo de tantas cosas que al fin y al cabo son tan absurdas como inútiles, que te crees que son tan necesarias y nisiquiera tú sabes decir por qué las necesitas más que un drogadicto la propia droga. Ese miedo que fluye por tus venas, atraviesa los tejidos de tu piel y desembocan en el vacío de la atmósfera. Me gustaría poder dibujar ese miedo que siento ante las cosas que me rodean. O dibujar a los enamorados que por miedo jamás dicen de quién se enamoran, o quizá ni ellos mismos quieren admitírselo, simplemente por eso, miedo. Pero es que tampoco se trata de una apuesta en la que pierdes todo, o ganas absolutamente todo. Aunque un adolescente enamorado de esa persona tan...¿especial? es incluso hasta más importante que una apuesta de millones de monedas, que a su vez, no te proporcionan felicidad, si no estabilidad en una balanza que no para de bajar y subir, y nunca se mantiene en un ángulo perfecto. Pero es que, esa persona especial, que significa tanto para tí con solo un gesto, inclusive una sonrisa o un '¿qué tal te ha ido hoy?' una vez tengas a esa persona en tí, que sea de tu propiedad, tuyo, tuyo, y de nadie más, dejas de quererlo como lo querías aquel día de tus jodidas hormonas adolescentes. Entonces es cuando discrepo, y me planteo hasta que punto la persona es capaz de querer. Y si realmente el verbo querer, además de sea abstracto, podría decir que es totalmente abstracto o inexistente en todos sus sentidos. No sé si existe el amor, ya que por pura necesidad de sentirnos amados, sentirnos útiles y que le importamos a alguien, amamos. En cambio si busco amar, querer y derivados en cualquier diccionario, únicamente significa : sentir algo por alguien. En estos casos, únicamente en estos, podría meter la mano en el fuego y quemarme viva, solo por el hecho de que para mí, eso no es amor. Es más, creo que muy poca gente sabe lo que es, muy poca gente sabe que es querer, por que no quieres a alguien solo por mantener una mínima conversación ayer por la noche, o hace un día, o solo te conozco de hace tres. Y es por eso que tengo miedo. Tengo miedo de querer. Por que ya he querido, y en algunos casos también forcé a querer a alguien. Y ninguno de los dos me gustó. Por que al fin y al cabo, todo aquello tan bonito, sincero, atrevido, mágico, fantasioso, solo se quedó en un trágico adiós, pasando a ser un leve susurro, una llama que se apaga y un fuego que se desprende hasta el infinito, que a saber donde estará. Y me quedo con las ganas, con la incertidumbre de si algún día encontraré a una persona a la que pueda querer, la que pueda confiar, ya que un amor no es solo un físico, o placer, o cariño, si no un conjunto de eso, que a su vez combina esa palabra de la que carece de significado, al menos ahora para mí.

14 may. 2010

Trasnochar.

Hay demasiados motivos por los que prefiero irme a dormir un viernes temprano. Una de ellas es, que termino oxidando el cerebro de tanto maquinar con respuestas que nisiquiera tienen una explicación explícita. Por qué actuamos así, porque somos tan sumamente ''gilipollas'' y en un sentido totalmente literal. Hay personas de todo tipo, pero yo podría agruparlas en simplemente dos : Los gilipollas, y los sumamente gilipollas. ¿Cuales son los gilipollas? Fácil. Son personas inteligentes, saben controlar sus pensamientos, maquinar ideas y respuestas a todas aquellas dudas, simplemente para quedar bien ante toda la gente que le rodea. Tienen un olfato desarrollado, el instito y el acecho por las presas fáciles, aquellas personas manipulables que nisiquiera escupen palabras de su boca por que la tienen cosida con hilo y clavada con miles de agujas. Son esos gilipollas...que son gilipollas por el hecho de que viven la vida como un tablero de ajedrez. Mueven peones, los controlan a su gusto, ¡pum! atacan con el caballo. Luego continuan bloqueando con las dos torres, hasta hacer el jodidísimo jaque mate.
Luego están...los grandes gilipollas. A los que hay que coronarlos. Ingenuos, dan afecto, entregan cariño y simplemente se atreven a querer. Son soñadores, sonríen aunque por detrás estén siendo disparados constantemente por balas y no lleven un antibalas. Son buenas personas. Algo que en esta sociedad, la del siglo XXI, solo te lleva a la desembocadura del fracaso.

Comprendo ahora por que en la ignorancia se vive mejor. Me gustaría tener, de alguna forma, alguna barrera que se interpusiese entre mi yo y el mundo. Algo que me haga cambiar de opinión respecto a todo lo que veo. O simplemente verlo de diferente forma. Es triste, me lastima pensar así de la esfera azul en la que vivo. Pero también me desespera la avaricia y el poco pudor por saber que mientras tú vives entre lujos, cosas materiales y todo aquello que está nada más y nada menos que de adorno, incluso más que un árbol de Navidad, los demás, todas aquellas personas que convivimos el día a día, nos desvivimos por mantener a la gente que queremos, por la que luchamos y daríamos nuestra propia vida, seamos objeto utilizable, machacable y reutilizable de aquellos gilipollas que solamente viven para ellos mismos.
Nadie se gira para mirar atrás. Ver todo lo que dejas, todo aquello que muere como todo lo que marchita, que es frágil, que cobra vida y, aunque tú no lo creas, siente.
Por eso no hay nada peor que sentir. No hay nada peor que ser lo que no encaja en este puzzle que no es nada más y nada menos que un gran revuelto de productos baratos, de marca blanca y que solo se encarga de contaminar todo aquello que podría ser algo más que un sitio en el que establecerse.

Prefiero parar de pensar.
00:14.

7 may. 2010

.

El tiempo fluye más rápido que hasta la propia caida del agua en una cascada. Sólo te hace falta parar el tiempo, mirar al cielo y decir 'Cojones, que todo ya pasó.' Aquello con lo que dijiste que seria eterno. Aquello con lo que soñabas decir 'nunca lo dejaré'. Y ahora te das cuenta que todo acabó. Todo quedó en un 'para siempre', solo que ahora es otra preposición la que va delante.
Me pegaría con el tiempo, pero no sé hacia donde dirijirme para hacerlo. Sólo por el hecho que la soledad es mi debilidad. Y no escuchar su te quiero, ni una llamada de teléfono, nisiquiera un mensaje, suele sentir mal. Sé que el tiempo, además, hace el olvido. De ese fuego, tan intenso, empezó a dismunuír de manera frágil y, además, despacio. Ahora está totalmente apagado. Pero quedaron las cenizas. Las barreré y quedará la marca. Tu pasado está enmarcado en un cuadro, es algo incluso tan importante como el mismísimo futuro, y el presente.
No pienso llenar mas el río con agua. Sonreír es dedicarle vida a todo lo gris. Floreces y comienzas a crecer. A sembrar. Solo una época de sequia me derrumbó, y ahora todo vuelve en sí.
Pero me gusta el hecho de saber que quise tanto a alguien como dar la vida por esa persona. Lástima que por su parte no sea así. Podia haber sido bonito. Pero todo lo bueno tiene un final, trágico o no.


Un tequiero, un 'hasta siempre.'

19 abr. 2010

¡ANGER!

Hay veces que a partir de sensaciones nuevas uno aprende a vivir. Equivocándose y cayendo es la única certeza de que aprenderás los grandes baches de esta vida. Aprendí a ser fiel conmigo misma, pero tengo miedo. No me gusta lo que hay allí fuera. Veneno y más veneno. Te inyectan de forma sútil y silenciosa su pudoroso líquido efervescente, del cual estarás presa. Te conviertes en su presa. Y para tí el es tu droga.
Y ahora, totalmente libre de aquella noción perdida en un tiempo transversal, me encuentro tras millones de papeles escritos con tu nombre. ¿Cómo puede ser posible que ni me acuerde de tí? Y en unos minutos llore por que te eche en falta. Creo que te necesito cuando no tengo a quién acudir. Cuando aquella barrera de piedra, o lo que asemeja en el exterior, no es más que una barrera de cristal que al mínimo roce de un pulgar rompe en añicos. Parecer no significa ser. Por eso tengo miedo. A que mil barreras se rompan y ya me quede sin fuerzas. No es tan fácil construírte tu propia cueva dónde te libras de lo que consideras peligroso. Y mucho más difícil es si sabes que realmente una mosca podría contigo misma. Eres tan débil que te dás verguenza a tí misma. Por eso te odias. ¡Por eso odias el exterior! Y por eso no quieres que te hagan daño. Por que quieres, ese sentimiento de los cuales pocos pueden lucir. Al menos antes solía decir 'Suerte que te tengo a tí.'

Ahora solo me queda mi almohada, mi querido oso de peluche y un montón de caricias que quedan en mi imaginación.

5 abr. 2010

Tachán.

-Todavía tengo hambre...
-¿Aún? Te he dado todo lo que tenía, Cassie.
-Tengo hambre, Mario. Simplemente quiero más.
-Yo no puedo darte nada más.
-Esque tú jamás me darás lo que me dió él, ni en tus puñeteros sueños, Mario.

Un clavo saca a otro clavo. Pero uno está más oxidado.

4 abr. 2010

20.



Te empeñas. No te dás por vencida. Cuando mi corazón no es un peluche. Estuvo en quirófano. Y ahora mismo en reposo. Y no, a la próxima no le va a curar una aspirina. Ni un ibuprofeno. Quizá solo el reparo de que desaparezcas de una vez puede que él vuelva a brillar como antes. Y no es culpa mía, de que haya dejado de brillar. Él me mencionó varias veces que fue tu culpa. Sabías que era su punto débil, sabías que era el arma más letal para atacar y romper al corazón en pedacitos de cristal. Sólo una palabra, de pocas sílabas, sin acento, que empieza por una sútil letra de abedecario llamada eme y termina en a. No la diré por que entonces él volverá a quirófano y ya me lo han dicho todos <>

Es difícil. Él lo sabe. Le costó acostumbrarse a estar sin tí. Por que cuando provocaste que diese brincos, cuando esa vez estalló en éxtasis... Aquel mes frío y lluvioso dónde él notó tu piel, la rozó y ... qué coño, él brilló más que el Sol en un atardecer despejado. Pero es como hacer una pausa y revovinar. Dar marcha atrás y resumir lo que sucedió todo ese tiempo. Aquel tiempo que vivió en mi imaginación. Parece que haya retrocedido diez años en aquel momento. Como una bella historia que inventa una niña, de su príncipe azul y ella la princesa a la que quiere. Pero fue y será eso, producto de nuestra imaginación. Cuando te enfrentas a la realidad es todo más duro y frágil. Luchar por un sentimiento que nisiquiera sabes con certeza para quién es. Pasará el tiempo, correrá más rápido que un avión. Irá tan deprisa que no lo notaré. Pero él lo notará. Como nota la ausencia, la lejanía y la impotencia. Ahora descansa. Calentito, duerme en un profundo sueño. No...no quiero que despierte. Que vuelva a quirófano.

Déjame una aguja, un par de hilos y un reloj. Hago el nudo, pongo la hora y coso mi corazón.

31 mar. 2010

Chica perfecta.




En estos momentos la tengo al lado mientras escribo esto la estoy mirando me doy cuenta estoy enamorada es mi niña y la quiero más que a mi vida. Dejamos de hablar y la vuelvo a mirar, entonces yo empiezo a escuchar... Todo deja de funcionar, me siento mal y empiezo a pensar, y me doy cuenta de que ahora me gusta más. Su pelo es más dorado, sus ojos más perectos, y su mirada se clava en mís adentros..Es imposible explicar tanta belleza, tienes que verla para poder darte cuenta de qué es la chica más perfecta. Yo cada día la quiero más.. Sueño que ella se acuesta en mi pecho y le canto esto y no pasa el tiempo. Le canto al oído, todo queda en el olvido. Pero el sueño acaba, este amor...va acabar conmigo. Cada vez que la miro, y observo su belleza, siento algo aquí dentro que creo que es tristeza. Trizteza por no poder tenerla siempre cerca..Sé que un día se irá, y me abandonará, y sufriré por que yo la quiero de verdad. Todo son lágrimas, la volveré a pensar que la quiero...de verdad.

Esos ojos más azules que el mar. Más profundos que el océano. Me encadilan. Me dan el mayor de los éxtasis. Estallo en impotencia. No quiero echarte de menos. No quiero quererte. Pero te quiero. Te quiero, y te querré, y te querré.. Solo la amnesia borraría tu recuerdo. El mayor recuerdo. Por mucho que lo intente eres el imán de este pobre metal. No te olvides de aquellos besos, chica perfecta. No te olvides de la última mirada del adiós. Un adiós precipitado, como un vaso lleno de agua en el que apenas te inmutaste que estaba a piques. Me lancé con la esperanza de acabar en tus brazos, reduciéndolo a no más de cinco horas mirándote, observando tus perfecciones y acariciando tu piel de porcelana. ¿Por qué no sonríes, Baby? Tienes los ojos más bonitos de todo Madrid. ¿Por qué me matas? Eres más letal que la nicotina. Son, son...tus ojos. Podría llenar cubos de sudor, podría correr hasta el final del mundo y jamás te alcanzaría. Pero Baby, nunca te olvides de ese adiós. Y del principio. Tampoco olvides el nudo de nuestra historia. Te llevo como un amuleto cosido en un extremo de mi pulmón.

23 mar. 2010

Rosas, margaritas y claveles.

Iba a ser mamá. Me han salido varias raíces ya y estoy ansiosa por que broten las semillas. ¡No puedo estar más nerviosa! Voy a tener a mis primeros abetitos. Los llamaré de los nombres más bonitos de la naturaleza. Sí, sí, serán los más bonitos de este mundo. Los protegeré, les daré mi agua, mi sombra y mi amor. Voy a quererlos como no quise a nada tanto en este mundo. Pienso cuidarles más que a mi propio tronco, más que a mis hojas, ¡más que a mis raíces! Todo lo daré por ellos. Y sólo quedan unos días para que florezcan. Irán poco a poco, llámandome en diminutos susurros y acariciándoles con el sonido de mis hojas provocado por el viento. Los días que el Sol acaricie sus bellas hojas trataré de taparlos para que no se entristezcan. Los días de lluvia los acobijaré para que no pasen frío. Van a ser los abetos más bonitos que jamás hayan existido. Los más, más bonitos.

¡Ahí, ahí está el primero! ¿!Lo ves¡? ¿!Cómo que no lo vés¡? ¡Sí, sí! ¡Ese! ¡Hola cariño! Qué bonito va a ser. ¡Allí está el otro! ¡Amor, soy tu madre! ¡Sí, soy yo! (Hizo un ligero movimiento de sus hojas) ¡Aquí! (Los abetos mueven sus hojas hacia la dirección de la madre abeto).

Ya tienen tres meses. ¿Sabes? Están floreciendo de una forma realmente fantástica. Me he desvelado noches enteras para cuidarlos. Por suerte ningún humano los ha pisado, ningún animal los ha tocado tampoco. El viento les avisó que no lo hagan, le estaré muy agradecida siempre.
Cuatro meses. ¡Les ha salido la primera hoja! Estoy tan...ilusionada. Su tallo brilla más que ningún abeto de aquí, y con los rayos del Sol que los baña de sus maravillosos colores resplandecen más que nunca.
Cinco meses. Este mes ha sido lluvioso. Apenas el Sol ha salido y tuve que cuidarlos mucho. Unas pequeñas gotas azotaron sus hojas y alguna que otra de ellos ha caído. Por suerte ya tienen algunas cuantas y no se tienen en falta.

Hoy...hoy les he cantado una nana. Se han dormido como tres tortolitos. Ya no sé como describir el amor que siento por ellos. Son increíblemente fantásticos. Está a punto de llegar la primavera y ya rozan las pequeñas flores en sus tallos.

Me siento orgullosa. Cada uno ha tenido una flor diferente. Uno rosas, otro claveles y el más pequeño margaritas. Aunque hayan más margaritas en el bosque él es el más bonito de todas las margaritas de aquí.

Esta tarde les enseñé las maravillas del paisaje. Todos me preguntaron cosas que me hicieron sonreír más que nunca. Tienen un carisma impresionante. Son los mejores hijos que pude tener y tendré nunca. Y nunca llegué a creer que iba a querer tanto tanto como los quiero ahora mismo. Podría dar mi vida por ellos...podría no, daría.

Me he despertado. Unos niños vienen de excursión. ¡Ugh! ¡Y yo que estaba durmiendo la siesta! Ahí están. Qué monos, todos contentos, sonríendo y algunos de la mano. A veces me gustaría sentir lo que es tener unos pies y poder caminar más allá de aquí...sientes impotencia al estar pegada al suelo. ¡Oh, mira! ¡Ese niño se acerca! Qué bonito es, ¿no? Anda, si está hablando con mis hijos... Espera, alto, ¿qué haces? ¡NO! ¡PARA! ¡¡¡¡¡¡¡¡PARA!!!!!! ¡DILES ALGO, VIENTO! ¡LLÉVAME HASTA ELLOS! ¡DILES QUE PAREN! ¡DEJADLOS, SON MIS HIJOS! ¡PARAD! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NO!!!!!!!!!!!!!!! ¡AL TALLO NO! ¡Hijos! ¡No, vosotros tampoco! ¡No los piseis! Porfavor...porfavor parad. Dejadlos... hijos... lo siento. Lo siento ... no puedo moverme. Lo siento muchísimo....

A los pocos días la madre abeto se marchitó. Murió con la desesperación de no poder hacer nada por ellos. La mató el amor por sus hijos.

¡Qué bonito es!

Qué bonito me resulta oír tu voz. Acaricia mi piel, como el viento juega con mi pelo. ¡Qué bonito pronuncias las palabras! Son como el sonido de pajarillos en su nido. ¡Qué bonita eres! No fijarme en tí es pecado. ¡Qué bonito son tus ojos! Me pierdo en tu mirada. ¡Qué bonito es quererte! ¡Y qué difícil es negarlo! ¡Qué complicado es olvidarte! Sólo me doy cabezazos contra la pared. Me duele...me duele incluso más que cuando te rascas la piel y te echan alchol. Me duele...me duele más que aguantar un día entero a dieciocho grados bajo cero. Me duele, me duele mucho. Y si me duele es por que te quiero. ¡Qué bonito es quererte! ¡Qué difícil es obligarme a mí misma a no quererte!. Un silencio y un millón de te quiero. Un olvido y un castigo. Quererte sin querer.

18 mar. 2010

Psé.


Y la gente me pregunta que he perdido la sonrisa. Aquel brillo en mis ojos que ahora se desplomó. Los labios me susurran palabras encadenadas y palabras clave. Mis oídos escuchan atentamente cada una de aquellas palabras que se deslizan, caen a un fondo olvidado y se desprenden en el vacío. Tampoco sonrío porque no me gusta forzar.
Crecer es difícil. La vida es fácil cuando no tienes nada de que preocuparte. Más que nada cuando no comprendes lo que es la vida real. Aquella que te machaca, te rompe y te pisa. Si antes fui una mariposa colorida, primero llovió y se destiñeron mis colores. Luego el granizo rompió mis alas y dejé de volar. Para terminar tirada en la tierra, fértil, contemplando lo poco que queda de color. Cada vez el cielo se escurece en un tono más negro, cada vez la oscuridad se abruma en mis ojos. ¿Para qué derramar lágrimas si tampoco vale la pena? Pero..¿para qué sonreír?. Mi mundo es gris, lleno de cucarachas y veneno de serpientes. Dolor.
Sólo eres feliz en esos momentos en los que crees que no hay nada mejor. Una sonrisa suya, una caricia, un beso.. ¡Total, era una mentira! Y de eso vivo. De las mentiras. Dicen que es la ley de vida.
Aún asi yo me pregunto constantemente, cual es la ley de vida, de qué modo uno puede ser feliz. Yo no soy feliz así, repartiendo honestidad, amistad y recibir odio y rencor. Las calles de mi ciudad se llaman egoísmo, los edificios apestan a crueldad y las cucarachas invaden pueblos y ciudades. La cucaracha mayor aplasta a las más humildes. No sé de que modo vale la pena vivir así. No vivo para creer, si no para ver. Creer es limitarse a soñar, es otra mentira. Otra mentira que te consume y te dá esa palabra tan sútil, esperanza. Más allá de las injusticias, más alla de las derrotas...
Tengo lo que quiero. Puedo permitirme lujos que poca gente podría. Pero no soy feliz con eso. No soy feliz con mi cantidad de ropa, ni con todas aquellas cosas materiales que crees que te proporcionan una inmensa felicidad. Vivo en una adversidad diferente. Creo que uno es realmente feliz cuando se siente querido por la persona que quiere. En ese momento tienes una protección, alguien a quien dedicarle todo y confiando plenamente en esa persona. Tampoco te dás cuenta que esa persona es otra cucaracha más.
No digo que no hayan mariposas. Sí subrayo que están en peligro de extinción.
Sólamente recalco mi deseo, mis ganas de destrucción. Deseo destrucción por parte de aquello que llamamos humanidad. Es un mundo perdido, sin rumbo y sin frenos.

13 mar. 2010

Agujas.

Me sentía desprotegida. Necesitaba tener a alguien que me quisiese. Lo necesitaba. Y lo encontré. Pensé que sería lo mejor que podía pasarme, digamos que acabé enamorándome. Lo digo, y lo diré siempre, yo sí di todo por esa persona. Dí todo lo que podía y lo que no podía. Sientes un ardor tan fuerte en el pecho, al reaccionar. Al dejar de chocarte con la pared que chocaste cincuenta veces. Y poder parar. Rectificar.
Te quise. Te amé con toda mi alma.
Pero que dificil es ver que por su lado no fue el mismo sentimiento. Que difícil es saber que esa persona no quiso quererte. Jugó contigo cual capricho de un niño pequeño. Te humilló, se rió de tí. Y ahora es cuando me pregunto, ¿Por qué no reaccionaste? Y solo tengo la misma respuesta de siempre:
El amor traspasa barreras.
Ella no tuvo cáncer. Ella no murió nunca. Él no le pegaba. Él jamás le rajó con un cuchillo. Él, el que decía que te quería nunca existió. Ni el otro. Existió ella. Y trás ella solo encuentras trozos de cristal, un frío invierno y tempestad. En su cajón encuentras negro, profundos aujeros negros y un millón de mentiras. Un montón de basura. Creíste que eras fuerte y te pisoteó. Lo que si fue fuerte e inteligente te machacó. Te hizo añicos. ¿Dónde está tu verdadero nombre? ¿Dónde está tu verdadera identidad? Nada acaba bien.
Sólo sé que ahora soy feliz. No te tengo más. Ya estás lejos. Te fuiste de mi vida. Ya no te necesito. Espero que te dés cuenta. Espero que cuando vuelvas a querer, no lastimes tanto como a mí a esa persona que vayas a querer. No le digas que tu madre murió de cáncer, no le digas que tu padre te pega, tampoco que tu hermano es epiléptico y que tu hermana tiene dislexia. No le digas que eres alguien que no eres. No le mientas. No le dejes tirado nunca en medio de ilusiones que se pierden en una nebulosa. No la defraudes. Espero que te quieran. Y espero que me olvides.

Ahora estás incomunicada con la tecnología. Solo quedas tú y tus consecuencias.

Y yo estoy aquí, probando de lo nuevo. Espero que lo entiendas, espero que captes el mensaje.

Me quedo con el recuerdo de lo que es enamorarse de la persona equivocada.

Y con que soy feliz sin tí. Solo me bastó probar cuando te tenía, probar y probar. Para luego poner el contestador. Para luego alejarme. Por qué quererte es pisar agujas.

19 feb. 2010

Don't forget.


Hola, soy Emily. Me siento...me siento obligada a escribir esto. Es inútil, quizá solo para hacer un mínimo esfuerzo de levantarme de la cama. Quizá, solo y únicamente con la opción de desahogarme. He intentado de todo, y no puedo salir de estas cuatro paredes. Me atormece la caída del sol, me abruma el silencio, me enerva la oscuridad. La lluvia me produce escalofríos, los truenos ardor. Ojalá...ojalá hubiese una máquina del tiempo. Yo...yo retrocedería y daría mi vida a cambio de que tú vivas tu vida por mí. No puedo ver como la cama está vacía, no puedo parar de recordar tu rostro. Tus mejillas, disfrutando de lo que poca gente siente, palpa...el viento. Dejabas los brazos ligeros, al lado de las rocas, mientras el sabor a mar endulzaba nuestros sentidos. Me miraste, como cada tarde, sonreíste, y dijiste: La vida....¿cómo puede ser tan maravillosa?

Yo lo dí todo por su existencia, ¿vale?. Le dí mi mano, mi brazo, mi vida, mi alma, mi sudor, mi sangre, mi corazón. Él curó mis lágrimas, mi afecto, me hizo volver a sonreír.
Las cosas no iban bien en casa. Mamá tenía problemas en el trabajo y papá estaba en el extranjero. Así que la hermana mayor tenía que cuidar del hermano pequeño. Daniel, de 5 años. Le odié en ese momento. Con una furia incalculable. Bajé las escaleras, aproximándome a la cocina.

-Dejé el desayuno en la nevera. Cuídate cariño, pero sobretodo cuida de Daniel. Tengo que contarte una cosa, no salgas hoy, ¿de acuerdo? A las 7 en casa, sabes que si no es urgente no te lo pediría. Te quiero.

¡Toma ya! Reunión. Ahora sí que estaba enfurecida. Llamé a Daniel para decirle que ya estaba el desayuno, y vino como un trueno. Comió deprisa, mientras me preguntaba con gestos: '¿Y mamá?' '¿Quién nos lleva al colegio?' No paró de señalar a la ventana, en dirección al coche. Es cierto, mamá no ha ido al trabajo en coche. Fue extraño, pero tampoco le dí demasiada importancia. Preparé la mochila a Daniel y fuimos dirección al colegio. Le cogí de la mano, intentando provocar el menor incidente y siendo delicada. Cuidado, cruza por aquí, ven, vamos, venga, ¡que llegamos tarde! Le dí un beso en la frente y le dije que le esperaría a la salida, que intentase darse prisa. Y así es, a las cuatro estaba allí, esperándole. Salió confuso, tuve que ayudarle. No sabía que mamá iba hasta la puerta de clase para coger a Daniel. Cuando llegamos a casa le ayudé a subir las escaleras, con gran sutileza. 'Daniel, ¡te he preparado un bocadillo! ¿A qué no adivinas de qué es hoy?' Y adivinó. Queso y chorizo, su favorito. Sonreí, cansada y fastidiada en parte. Hoy era la fiesta de Bibi y tenía muchas ganas de ir. Estrenaría el vestido que me regaló Aaron el mes pasado, y estaría con él... argh, siempre pasan estas cosas cuando menos lo deseo.

...Y llegó mamá.
Con ojeras, llorando desconsoladamente, sin apenas poder caminar. Corrí hacia la puerta a ayudarla y la recosté en el sofá. 'Mamá, mamá, ¿qué te pasa mamá?'. Me encontraba confusa. ¡Todo iba bien! ...¿O no iba bien?

-Toma, p-p-orfavor...dime que lo que pone en este papel no es cierto.

¿Sabes hasta que punto odié leer ese maldito y dichoso papel? ¿Cómo puede ser que todo girase tan rápido? ¿Tan...deprisa? No puede ser...yo....no quería que pasase esto.

Y los meses continuaron. Cada paseo con Daniel se volvió especial. Cada sonrisa se volvía el mayor de mis deseos. Cada abrazo, cada caricia, el sentimiento más grande y más verdadero que puede existir en la faz de la tierra. Quiero a Daniel. Le querré, y le seguiré queriendo.
La última tarde. Esta vez salía el Sol, así que salimos al campo a merendar, juntos. Jugamos a el juego de los sentidos. Solíamos hacerlo muy a menudo. Yo le entregaba un objeto, lo tocaba y me decía de que se trataría. El primer regalo que le dí fue un osito de peluche y su nombre grabado en el corazón que sostenía el oso. Lo adivinó a la primera, aunque era fácil. La segunda, un collar con su nombre y el mío. Entonces, se paró, palpando cada una de las letras que contenía el collar con forma de corazón, encontrado una leve cerradura que abría el corazón. Al abrirla, en ella ponía una pequeña frase: 'Y aunque estemos lejos, siempre estarás en mi corazón. Emily.' Me abrazó, me abrazó tan fuerte que aún puedo sentirlo. Entonces, me susurró al oído 'Gracias por ser la mejor hermana del mundo, Emily.'
Aquella noche, Daniel me preguntó si podía venir a mi cama a dormir. Decía que llovía mucho y habían truenos. Sonreí, le cogí la mano y entonces sonrió, acostándose a mi lado. Le abracé, cantándole su nana preferida para que pudiese dormir, tranquilo. 'Yo estoy aquí, aquí estaré, para cuidarte, para quererte, para hacerte feliz...'.

Aquella noche Daniel se marchó. Se marchó lejos, muy lejos. Tan lejos que cada minuto que pasa son kilómetros que jamás llegaré a alcanzar. Nadie podrá llenar todo el vacío que hay en mi cama, en mi habitación, en mi alma, en mí. Pero me valgo del recuerdo, y más que del recuerdo, me valgo de él.
Tengo en mis manos su carta, la carta que me escribió antes de marcharse para siempre.

Cuando leas esto Emily es por que mamá te lo dió. Me he ido de viaje, ya sabes, ¡a dónde me dijiste que estaría! Me lo estoy imaginando...todo será azul, tendré alas y una coronita de color amarillo. ¡Y tocaré el arpa! ¿Pero saber lo mejor de todo? Que allí se vive como viven los niños del País de nunca jamás. Sí, mamá me lo contó esta tarde. Me dijo que allí no crecería nunca, ¡que chachi! ¡Y que todos mis deseos se cumplirán Em! ¡Así que tendré muchos aviones de juguete, muchos coches y todos los juegos del ordenador! Seguro que se vive mejor en el cielo. Además allí estan Pablo y María, eso me dijo mamá. Pero Em...mamá me dijo que tú no podías venir. Ni ella, ni papá. Que no vendrías a visitarme, porque aún no tienes alas para volar y llegar hasta el cielo. Pero no te preocupes, ¡yo tengo alas y bajaré hasta la tierra y te visitaré siempre! ¡Te traeré todos los regalos que quieras! ¿Vale? ¡Y no estés mal si algún día no vengo a visitarte! ¡Estaré entretenido con Pablo y María y mis cochecitos! ¡Jajaja! Te quiero mucho mucho Em, muchito.
Daniel.


Yo también te quiero.

14 feb. 2010

Uf.

Robin, joven empresario. 26 años, poco agraciado, no teme absolutamente a nada ni a nadie. Tiene un buen sueldo, oficialmente unos 2.000 euros, y alguna que otra paga semanal. Está comprometido con su futura esposa, Emily, y mantiene una apasionada aventura con su compañera de trabajo Ruth, a la cual no le falta nada (palabras textuales de Robin). Tiene un hijo en Alaska, una joven inglesa con la que tuvo otra aventura hará unos dos o tres años. Robin proviene de una familia adinerada, es de cuna. Sus amigos denominan a Robin como un gato nocturno.

Erika, trabaja en un prostíbulo, Israel. 19 años, joven y con grandes planes de futuro. Quiere sacar a su familia adelante y está estudiando para sacar una licencia para medicina. Quiero salvar a mis hermanos, a todos aquellos que sufren y darles la vida que Dios le dió. Tiene 6 hermanas, de las cuales una de ellas está completamente inmóvil debido a una mina que pisó cuando iba hacia el colegio. No tiene piernas, perdió el brazo derecho y está ciega. Erika, sonriente y feliz, pronuncia siempre las mismas palabras ¡Dios nos proteje!

Caso Gurtel y Agencia Tributaria ¿todos somos iguales ante la ley?
CITLA.com :: Ante Dios todos somos iguales por Julio Cesar Chavez


Hay cosas que jamás lograré entender. Prueba a buscar igualdad en google, prueba a ver como cada estúpida página nos trata como ignorantes, como si fuéramos robots prefabricados para establecer las órdenes de los superiores. Los que se creen que tienen todo y no tienen nada.

Para todos aquellos que lloran cuando no saben que ropa ponerse por que ya usaron toda la que tenían y reutilizarlo otra vez sería demasiado anti-cool.
Para todos aquellos gilipollas que están más arriba de la población, ¡pero que sin nosotros no serían nada! ¡Sí, para vosotros! ¡Meteros el diálogo, la politica, la paz y la igualdad social por el culo!


Por esta gran mierda de sociedad.

¿Sí o no?




Sólo tengo dos posibilidades. Es muy complicado. Apoyo la cabeza en la almohada, exhausta y fuera de mí misma. Doy vueltas en la cama, pensando que posibilidad escoger. Una de las dos, el camino que escoja, cambiará mi vida por completo. Es muy indeciso.

-Es fácil, Naomi, un sí, o un no....

-¿Qué es fácil? ¿FÁCIL? Imposible. ¿Tú no te das cuenta, ni por un solo segundo, todo lo que dejo atrás? ¿Todo lo que olvidaré si digo que sí? ¿Y si digo que no? ¿Perderé o ganaré?. Esto es un asco, ¡por qué la vida es tan complicada joder!

Qué prefieres, ¿que te diga yo lo que debes de hacer? Bah, no te excuses. No sabes lo que quieres. No sabes ni lo que serás. No tienes ni idea de en que jodido mundo estás. Te tienen tan abrumada, en esa burbuja rosa, dónde todo lo que gira a tu alrededor babea por tí, vive por tí y da el alma por tí. No sabes romper la esponja, eso quieres darme a entender y engañarte a tí misma. ¡NO, NAOMI, NO! ¡TÚ LO QUE NO QUIERES ES ENFRENTARTE A LA JODIDA VIDA! ¡NO QUIERES DAR TODO POR ALGUIEN! ¡TIENES MIEDO! ¡MIEDO! ¡NO QUIERES QUERER! ¡QUIERES QUE TE QUIERAN, PERO NO DEMOSTRAR HASTA QUE PUNTO QUERRÍAS TÚ! Así lo pagas, ¿no? Venga, quédate en tu burbuja, con tus mariposas y tu cuento de princesa. Pero acuérdate, la vida es un reto, no una fantasía. Aquel príncipe azul que en los cuentos busca a su amada en un caballo blanco no existe.. Existe el príncipe azul, el que encuentras, por que sales ahí, sales al exterior, al mundo, y de una forma indirecta lo buscas. Ya lo has encontrado, Naomi. ¿No era lo que querías? Ah, pero te ha venido con un imprevisto: Se ha enamorado de tí. ¡Y tú no! ¡Solo coleccionas adornos! ¡Los usas y los tiras! ¡VENGA NAOMI, VENGA, ADMÍTELO DE UNA VEZ! ¡NO SABES QUERER!


-Sí que sé querer. Sé querer hasta límites infinitos. Nisiquiera tú sabes lo que puedo llegar a querer. Pero sólo tengo 17 años, no tengo 30. No quiero irme con la persona equivocada. No quiero que me lleve de la mano, que sea yo la que acabe con los hilos rotos. ¡No quiero sufrir!

-¿Y qué esperas entonces? ¡DÍMELO!

-...No lo sé.

Nunca te diste cuenta, Naomi. Lo dejaste marchar, y el se fue. Para no volver.

Ahora sí, Naomi. De los errores se aprenden.

1 feb. 2010

RIP.

Punto muerto. Primera, segunda, tercera. Pam, cuarta. Marcha atrás. Coño, me gusta. Sí, cuarta otra vez. Más, más. Que sí, ¡más!. Vennnnnnga, un poco más. ¡UOOOHHH! Abre, abre. Mmm, la brisa. Más, más. ¿Te he dicho que pares, gilipollas? ¡DALE MÁS JODER! Pásate las líneas blancas. Sí, que da igual. ¡QUE ME ESCUCHES JODER! ¡MÁS!
Espera, alto. Para, para. No, ahora no quiero. Que no, que no. Joder, da marcha atrás. ¿Lo has oído? Sí, así. ¡JODER! ¡MIRA EL ÁRBOL COÑO, EL ÁRBOL! ¡QUE NO ES TRANSPARENTE HOSTIA! ¿Qué me calme? ¿TÚ TE DÁS CUENTA DE LA SITUACIÓN? Tenemos que huír. Más, coño, más. Ahora si que dale. ¡VENGA! ¿QUIERES ACABAR MUERTO? Sabes que no me gustan los barrotes joder. Pásame el monedero. ¿Qué que hago? Cojo una. ¿No quieres? Te relaja, ya verás. Que si joder que sí, luego llamo. Pero toma esto, te calmarás. ¿Ves? Yo ya me he calmado. Tercera. ¿Cómo que no puedes poner tercera? Venga, déjate las bromas para luego. Para, joder...¡PARA!
¡HOSTIA!

hallan los cuerpos de dos jóvenes en la a-56, se desconocen las causas del siniestro pero al parecer estaban fuera de sí debido a un alto consumo de drogas y alchol. Sus nombres son María Fraga y Alberto Romero, si hay algún pariente que quiera ponerse en contacto con nosotros, llame al 902 15 15 18. Gracias.Se

30 ene. 2010

Colores.


¿Te han contado la historia de los colores?


- Está a solo un centímetro de tí. Gírate, te está observando. No te asustes, pequeña, solo quiere ayudarte. Me ha dicho que tus ojos brillan como las estrellas. También me ha contado que tu pelo son alfileres punzantes, provocan deseo, deseo prohibido. La belleza de tu cintura. Me ha dicho que tiene ansias de tí. ¡No te gires aún! Espera un poco más. Te ha traído una rosa. Está gris, apenas tiene color. Se ha marchitado. Me ha dejado la rosa y un papel, un papel para tí. Me ha dicho que eras la chica de los colores.

'No sabes quién soy. Yo sí sé quién eres. Llevo conociéndote mucho tiempo. Eres preciosa, eres increíblemente bonita. Tan bonita como un camino de rosas. Tan dulce como un perfume que huele a vainilla, rozando tus pómulos, llegando a tus sentidos. Tan débil como un pétalo de rosa floreciendo en mitad de la primavera. No sé de que forma decirte esas dos palabras que son tan fáciles de decir. A mí me cuesta incluso más que atarme los nudos de los zapatos con los ojos vendados. Llevo escribiéndote desde el día que contemplé la profundidad de tus ojos y me hundí en tu mirada. Ese día en el que se me cayó el monedero del bolsillo y apareciste por detrás, preguntándome si era mío. ¡Nisiquiera era mío, Lilly! ¡Lo acepté para tocar tus cálidas manos! Sé que nunca podré tenerte. Sé que nunca me querrás por ser lo que soy. Te gusta el olor a hombre y profundizarte en ello. Te quiero Lilly. Siempre tengo una rosa que me recuerda a tí en un jarrón. Dije que el día que marchitase te la daría, para que le dieses color a la rosa. Por que...¡Tú eres los colores de mi mundo! No quieras saber quién soy, Lilly. Aunque ya te halla dado la clave de que no soy el hombre poético que te gustaría que fuera, un hombre. Me voy a largar de aquí. He estado demasiado tiempo esperando algo que nunca llegará. Y que probablemente jamás olvide. Gracias por haber dado colores a mi vida, pero la rosa ha marchitado y los colores te los has llevado.
Te quiero, mi chica de los colores.


Lo que no sabía ella, es que Lilly siempre estuvo esperando su llegada. La llegada que nunca llegó. Y con un leve suspiro, Lilly se asomó a la ventana, miró al reloj y dijo para sí :
'Y así es como la cobardía venció al amor.'

26 ene. 2010

Toi.




'...Todo acabó.'
'No, no puede acabar así! ¡Sabes que me da igual! ¡Qué nada nos va a separar! Porfavor...'
'Lo siento...'
'Está bien, lo quieres así? Pues que te den.'
Ring, ring, ring.
'No, no quiero eso.'
'Pués parecía que sí.'
'Te quiero...'
'¿Y yo acaso no? ¡Te he dicho que me da igual!'
'¡Y QUE VAMOS A HACER SI NO!'
'Esperar. Te he dicho que me da igual.'
'Bff, pero si es una tontería...'
'Me da igual, como si pasan meses, un año, dos. Solo nos quedan tres y estaré a tu lado para siempre. ¿Qué tiene de malo tres años?'
'Es mucho...quién sabe si conoces a alguien y me olvidas!'
'¡No digas eso! ¡No lo voy a hacer! Y si alguien viene...¡Lo hecho a patadas! Jajaja. No seas tonta. Sabes que solo tengo ojos para tí.'
'...Como te quiero.'

Las palabras se las llevan el viento. Mi corazón te lo llevaste tú. No me lo devuelvas ahora, no, ahora no.


20 de Enero de 2009.











23 ene. 2010

Yo y el Whisky.


Vivo en un desequilibrio. En una montaña rusa, que da vueltas y el mundo se me hace nubloso, incluso diría que perdido.

Le daba vueltas al vaso, saboreando el Whisky. Mmm, un sabor fuerte. Siempre le preguntaron por qué empezó a tomar Whisky, por qué se convirtió en puro desorden, su vida ya no era la de antes y todo se disminuyó a lo que es hoy. Hoy él no es nada. Quién lo viese no diría que había sacado una carrera para medicina. Nadie diría que fue el hijo perfecto. Nadie podría entender hasta que límites cambia una persona de un día para el otro. No habían motivos para que estuviese así, o eso pensaba la gente cercana que le rodeaba.
Bebió el Whisky de un trago y estalló de risa. Entonces, en el mismo instante que se reía, sus lágrimas brotaban, rozando sus pómulos. Nadie se paró a mirarlo, no fueron a socorrerle. Llevaba dos años, en el mismo sitio de siempre, a la misma hora, y un vaso de Whisky.
Cogió el vaso, le dió vueltas de nuevo, viendo como el líquido giraba en torno al movimiento dónde se encontraba preso. Hoy era su cumpleaños, nadie lo sabía. Salió del bar, con el vaso en la mano izquierda, tambaleándose y llendo a su callejón, el de la calle 33. Huyó hacia la oscuridad, tendiéndose en el suelo, entre el cartón y la piedra, con la espalda apoyada sobre la pared. Al lado de él, una vieja mochila, abultada de lo vacía que estaba. Apoyó el vaso en el suelo, y metió sus manos en los bolsillos. Al instante, metió las manos en la mochila, temblorosas e indecisas. Sacó de él, una simple foto. Un joven, atractivo, flequillo ondeado por la brisa, ojos azules, profundos y llenos de brillo, y una joven al lado. Rubia, de ojos verdes, ligeramente guapa y natural. Su sonrisa era verdaderamente bonita.
Estalló de nuevo, pero esta vez a llorar. Y giró la carta, leyendo lo que escribió, la última vez de su vida que lo hizo.

Te quise, y te querré. Siempre serás mi musa. Nunca te perderé, tú me guiarás haya dónde vaya, dónde iré. Viviré soñando por que no quiero despertar en un sitio donde tú no existas. Viviré volando porque sueño con llegar hasta donde estés. Viviré exhalando el olor de la primavera, cuando estás más presente en mí. Viviré esperando, hasta que marchite. Viviré por que cada uno de mis latidos marcan tu nombre, tus susurros, tu sonrisa, cada uno de los rizos de tu cabello, cada beso en el que pude saborearte. Viviré mirando las estrellas, por que cada una me cuenta lo que estarás haciendo, y te mandaré cartas desde ellas, cartas de amor. Viviré en silencio, esperando tu llegada, y llegará. Viviré entre los coches, por que cada motor que se enciende ruge como cada vez que rugías de ardor, los dos. Viviré con un vaso de Whisky, que simboliza tu carácter, fuerte y valiente, viviré con el vaso de Whisky, por que simboliza tu color y tu sabor. Viviré contando las estrellas, porque ellas me cuentan los días que faltan para volver a querernos. Viviré por tí. Viviré contigo y un vaso de Whisky.'

Todos saben la historia del viejo de la calle 33.

22 ene. 2010

Corazón.

Puedes decaer. Romperte en trozos, deshacerte en pedacitos irreparables. La vida se vive a base de errores. Hay muchos pedacitos que he perdido por el camino. Cada uno fue quedando atrás, intentando retroceder para recuperarlos pero sin éxito. Y ahí se han quedado, y yo, con los trocitos en la palma de mi mano, los junté, lo armé y el puño apreté con fuerza. En algunos momentos, venían trocitos nuevos. Nunca sabía cuando aparecerían, pero así fui reconstruyendo lo que un día rompió. No faltaban pedazos. Estaba completo. Brillaba con seguridad, latía con fuerza.
Creyó que su puzzle había acabado. Que ya no necesitaba nada más. Por fin podía descansar en paz, por fin pudo ser feliz. Duró poco. Un día, sólo en cuestión de minutos volvió a caer, desde la cima más alta del mundo. Rompiéndose en milímetros de cristal. Mis ojos abrumaron un grito incesante. Me lancé a recoger de nuevo, un cachito, otro, y otro. Los he juntado, y le falta demasiado. Han quedado atrás, perdidos. Los ha intentado recuperar, con tal fuerza, con tal ímpetu, pero se han negado. Se ha resistido el no inundar ciudades. Se ha rendido y miró hacia el horizonte. Allí recogió pedacitos. Su puzzle está medio completo. En un tanto por ciento sería un 40 sobre 100. Por muchos trocitos que vuelva a recoger, echará de menos los otros. Los hecha de menos hasta límites incalculables. ¿Por qué lo ha dejado caer? ¿Por qué? Si se pudiese retroceder, limitarse a tensar las manos, con delicadeza, tratarlo con cariño y no descuidarlo, seguramente no se le habría caído de las manos. Sigue caminando, sin rumbo aparente, con los ojos abiertos y expresivos, ignorando las palabras más terroríficas e insólitas, dejando atrás las caídas y levantándose de las derrotas. Es una lucha continúa.
Se llama vida. Se llama vivir con intensidad. Aprender a equivocarse y saber reconocerlos. Cuántos trocitos de cristal pasarán por tu vida, arrojando amor, alegría, tristeza, momentos increíbles, dolor...todos los sentimientos, fluídos en uno solo. Siempre se aprende algo, siempre. Cuántos cristales se te clavarán en la mano. ¡Cuántos te harán sangrar! Suerte que las heridas con el tiempo se curan. Quizá los arañazos, pero las profundas dejan la huella marcada en tu piel. Esa huella que forma parte de tu pasado, y de tu presente. Equivócate.

Por que al fin y al cabo, sólo el que te quiere de verdad permancerá a tu lado siempre.

19 ene. 2010

Cami.

Necesita un respiro. Siente una presión en el pecho, que la desalienta. Ya no quiere sonreír. Mira hacia alrededor, no sabe nisiquiera en que dirección ir. Siente que van a aplastarla, haciéndola añicos. Está harta. Pelea con el mundo. Pum, una, pum, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce. Catorce veces contra él. Sin aliento, se contiene para la próxima vez. Creía que habría otra vez. Ya no la hay. Ha dejado de pelear. Se ha dado cuenta que está luchando consigo misma. Estaba peleando consigo misma. Catorce veces lo ha hecho. Sólo ha conseguido dañarse. Convertirse en un gran cubo de hielo, una barrera infinita que no se aproximaba hacia la felicidad. Escondía el mejor sentimiento en una caja de metal cerrada con llave. No supo dar la cara cuando tuvo la ocasión. No quiso ser feliz cuando tuvo oportunidades para hacerlo. Sólo ha sabido hacerse daño, con el único fin de nunca llegar a la felicidad, al cien por cien. Ha vivido a corto plazo, por momentos. Nunca le ha durado el día perfecto. Siempre han habido caídas y no tenían fin, un tunel sin salida. Ha llegado muy lejos. Está demasiado cerca de traspasar la oscuridad y la luz apenas se vé. Pero lo quiere intentar. Quiere perder todo el tiempo que le lleve el ir hacia la luz, ya que ha ido siempre en dirección contraria. Se siente perdida. La cabeza le da vueltas como una noria, y no para. Siempre ha estado evadida de las realidades. Siempre ha pensado en ella y no en el otro. Nunca ha querido salir de su forma de pensar ni ha sabido ponerse en el lugar ajeno. Ahora intenta dar un giro trescientos sesenta grados. Quiere sonreír. Quiere reír. Sus lágrimas se han cansado de hablar por ella. Su rostro ha decidido cambiar y ahora los rayos del sol le darán vida. No quiere ser lo que fue. No quiere ser lo que es. Y aunque el camino esté demasiado lejos, lo intentará. Aunque cueste mares y mares, lo intentará.

Ya se ha cansado de no ser feliz.

18 ene. 2010

Ella.


Ella es todo. Todo lo que soy es gracias a ella. Su forma de hacerme reír. Cada vez que recibo una llamada, me da un vuelco. Se me retuerce el alma. Se me agranda el corazón. Ya se me está quedando pequeño este sitio, te quiero más que todo el espacio y los límites de mí misma. No hay nada en absoluto que pueda detestar de ella. Me gusta cuando huye, porque yo le seguiré hasta el fin. Me gusta que me mire y me sonroje. Me encantan sus labios, sabor a fresa. Su tono de voz, dulce que acaricia de forma nítida y suave. Su forma de decirme 'te quiero'. Suspirar por ella. Es el aire, mi respiración. Mis ganas de vivir. Ella provoca el fuego. El reloj es uno de los peores castigos, los minutos pasan como vidas enteras que se consumen. El paraíso es ella. Sus ojos verdes, su forma de mirarme. Su pelo, rubio como el trigo y brillante como los rayos del sol... ¡Me encanta! Es perfecta. Sé que no voy a dejar de quererla. Sé que será para siempre. Mi corazón esta con candado, pero..¿Y la llave?

La tiene ella.

15 ene. 2010

.

Llevo borrado 1234450604 blogs, no sé que cojones decir. Sólo he asumido que no le puedes contar absolutamente nada a nadie. Ante ninguna circunstancia comentes algo de alguien, a NADIE. Hay cosas que no se deberían decir, creo. Para eso está tu confidente, por decirlo de alguna forma. Para desahogarte, para darle a entender como te sientes. Para...que te ayude, supngo. No volveré a hacer eso. No volveré a ser la de antes. No volveré a hablar. No volveré a ser la de antes. Tropezar más de dos veces con la misma piedra, ts. Ya no sé ni que pensar. No sé, a veces pienso... ¿El mundo está en contra mía? ... Pero no puede ser así. No tendría que ser así. Así que después de meditarlo, de darme cuenta de mis fallos, he reflexionado. 'La culpa es tuya.'
Por...no ser demasiado lista, en parte. Cuando hablas de alguien, hablas. Quieras o no. Puede doler, o puede no doler. Un simple comentario que simule ser 'ofensivo' puede desencadenar de todo.
No sé si os pasa a vosotros, los que teneis mejor amig@. ¿Le contáis todo? Yo sí. No sé, quizá fue culpa mía hablar de más. Decir cosas que no agradan a nadie. Creí que...bueno, que una amiga de verdad se podía confiar en ella. ¿No?
Bah, no sé. Abrí la boca de más. No soy lista. No soy lista como ellos. No sé guardarme las cosas. Ellos se lo guardan todo. Pueden pensar que eres la peor mierda y mirate como si contemplase el paraíso. Es frustrante. Yo, me voy a pedir por mi cumpleaños ser así. Ah, y también no querer. ¡Ah! Y no confiar en nadie. ¡Ah! Y no volver a abrir la boca.

¡Nunca creas que todo va bien, enrealidad cuando menos te lo esperas viene la mala racha! Y volver a lo de siempre. No quiero volver a lo de siempre. Me encantaría desaparecer de una vez.

13 ene. 2010

Love.


Allí estaba. Contemplé sus ojos fríos y oscuros, perdidos en un mar sin fin. Me acerqué en silencio, dando pequeños pasos, estando más cerca de su torso. Me encontraba detrás de él, a solo dos centrímetos de sentir su calor rozando con el mío. No fui capaz de respirar. Y cuando lo hice, un perfume divino acarició mis sentidos. Algo falló en mí, no sabía lo que hacia, y le abracé por detrás. Me quedé 30 segundos pegada a él, notando los latidos de mi corazón, que iban en aumento. Entonces, sin saber cómo, me encontraba en el suelo. Estaba mojado, resbalazido de la nieve que caía del cielo. Miré hacia arriba y los copos rozaban mis pomúlos, entonces le miré. Se giró, con su flequillo revuelto, tapándole la vista. Estaba tenso, diría que nervioso, lo sé. Le conozco. Pero .. ¿qué hacia yo en el suelo? ¡Si estaba abrazándole! Entonces, se acercó a mí. Dio ligeros pasos, y cuando llegó, estaba de pie, delante mío, y yo echada en el suelo observándole. Se agachó y me miró a los ojos. Pero qué...que bonitos. Azules, fríos como el hielo. Los copos de nieve te sentaban realmente bien en el pelo. ¿Por qué no se lo digo? Bah, sería estúpido y se reiría de mí... De repente, enarcó una ceja y sacó una leve sonrisa. Pero qué....coño, me encanta. Sin saber como, ni cuando, ni por qué, le besé. Fríos, paspados, pero dulces. Más dulces que la miel. Más rico que el chocolate. Mmmm, mermelada de fresa. Seguí besándole. Apoyó sus manos en mis mejillas, besándome con intensidad. Y paró. Se apartó, agachó la vista, y le miré preocupada. ¿Qué pasa? ¿Hice algo mal? Tampoco se lo dije, pero mis ojos hablaron por mí. Y de repente, me lanzó un bofetón. Luego, sentí el crujir de mi espalda. Oh, creo que me he roto una costilla. Una patada azotó mi estómago y me retorcí, chillando de dolor. Me volvió a besar, mordiéndome los labios y sangrando como la fuerza de una cascada. Intenté gritar pero ya no lo conseguí. Me cogió por las piernas, y me llevó a rastras hacia un bosque. Allí, inmóvil, sin apenas poder moverme, me susurró:
-Pagarás por lo que me has hecho, puta....
¿Qué le he hecho? No consigo comprenderlo. ¿Quererle es hacerle algo? ¿Amarle por encima de cualquier cosa? No, no. Abrí un ojo, y le miré. Ví como llevaba un palo o algo similar en su mano, dando vueltas en círculos y hablando, pero no llegué a entenderle. Entonces, cerré el ojo, e inconscientemente, me dormí.
Cuando me desperté, estaba tirada en el bosque, y sus ojos fríos y oscuros, a mi lado, observándome con gran interés, sus ojos sobresaltados, rojos, inquietos, mirándome. Qué bonito está cuando está tenso. Cariño, ¿sabes cuánto te quiero?. Venga, dame un beso y ven aquí... ¿No me traes una pastilla? Me duele un poco la cabeza cariño... ¿Por qué estamos aquí? Quiero ir a casa, tengo algo que decirte. Cariño, yo...Estoy esperando un hijo tuyo. Cariño, me duele demasiado la barriga. Cariño, tengo frío. Cariño, bésame otra vez... Cariño, ¿por qué tienes un palo en la mano? Cariño... ¿Por qué estás cavando en medio del bosque? Cariño...Te quiero.

11 ene. 2010

Corazón.




Exclusión. Llevamos dentro una marca, algo que nos diferencia, que nos hace especiales, únicos. Cada marca señala cada uno de nuestros puntos débiles. Es algo frágil, que no suele salir a la luz. Se siente ingenuo, preso del dolor y no quiere darse a conocer. Quiere y no quiere, pero solo cuando le dan la mano, cuando tiene la sensación que le dan ese afecto, ese cariño que tanto pide y la confianza que diga : 'Toma mi mano, ven, yo te protegére'. Ya no quiero nada de eso. Tengo una presión que se aferra a mí, de manera titilante y no deja de llorar. Ha sufrido. Le han machacado con mil palos, una, y otra, y otra vez. Se ha dejado llevar. ¡Se ha dejado querer! Y ahora el daño ya está hecho. Agujas, hilos... nada puede coserlo. ¿Medicamentos? ¡Tampoco! Y...¿una operación? ¡No!. Se cura con el tiempo. El tiempo reduce daños y vuelve a su estado. Pero no al de siempre. Cada vez que lo apalean es más delicado, mucho más distante. Ayer me contó que quería dejar de dejarse llevar. Y yo ahí, en un inmenso dolor, profundo y sincero, le susurré :

Chiquilla... cuando se enamora... pierdes los principios, hasta que llega el final como una gran patada inesperada.

3 ene. 2010

P.2

Me paré justo en frente. Enarqué una ceja, miré a Rafa y seguí.
-Habitación 219.
Nos dió la llave y subimos. Cuando abrió la puerta me abrumó el frío. Una habitación simple, y una cama de matrimonio. Más que simple, vieja. Diría que sin reformar desde hace nos veinte años. Todo hay que decirlo, no estaba acostumbrada a esto. Aún así poco me importó. Era verlo a él, sentir su piel, el tacto entre nosotros, rozándonos. Aquello me hacía olvidar todo lo demás.
Me sonrió y abrió sus brazos. Me acerqué a abrazarle, sintiéndome segura. Este momento es único, perfecto. Eso pensaba.

A veces, la vida te da sútiles patadas. Avisos, rechazos. Todo forma parte del destino. Estamos marcados para vivir lo que nos toca. Aún asi somos nosotros los que elejimos el camino que queremos seguir. Creo que me he confundido de camino, y de este me cuesta salir.

-Voy a dar una vuelta.
-¿Ahora? ¿Ya?
-Sí. Quiero conocer la ciudad.
-Yo la verdad esque necesito una buena ducha.
Me dió un beso en la mejilla y salió por la puerta. Me quedé un rato pensando, pero luego asentí y fui hacia la ducha. Joder, ardía. Me distraje, canturreando Don't Cry, Guns and Roses. Y justo, en ese momento, me temí lo peor.

-Ay, no...bésame por aquí.
-Ahí. ¿Te gusta?
-Argh, iluso. ¡Ahí no!
-Siempre tan tigresa, Alec. ¿Te he dicho que me encantas?
-Oh, venga ya. Te gusto yo entera pero sigues con esa. ¿Qué esperas?
Enarcó una ceja y pensó. A saber el qué. Le sonrío, un guiño del ojo izquierdo y la besó con más intensidad.

Salí de la ducha, alterada. Empecé a rebuscar entre los bolsillos de mi chaqueta el móvil. Nada. Seguí, en el bolso. Tampoco. ¿Lo habré perdido? Busqué entre los bolsillos del pantalón.
Entonces recordé que Rafa se llevó mi móvil. Mierda.
Me cambié lo más rápido posible y salí a la calle. Fui a dar una pequeña vuelta por al rededor, buscándolo. No lo ví. Me cansé de buscar, así que decidí pararme en el parque.
Allí estaba, manoseando cada uno de los muslos de esa estúpida. Nisiquiera se inmutó de verme. Cogí y tiré mis cosas al suelo. Me acerqué a ellos, frenética. Al verme, se puso tenso y dejó de besarla. Le zurré una bofetada en la cara. Le grité, nisiquiera me acuerdo del qué. Solo sé que salí corriendo, llorando, mares. Entré al hotel, cogí mi bolso y mi chaqueta, y me largué. Me dirijí hacia la estación de bus, y saqué un billete de vuelta hacia mi hogar. Sé que me estaba jugando que me dijesen de todo, dónde estaba, qué hice ... ¿Y qué? Nada causa más dolor que ver a la persona que más amas, amas en todo este mundo con otra.
Me siento vacía. Presa de la angustia.
Tick tack, los segundos pasan y la angustia aumenta. Me resulta gracioso, ingenuo, tal vez estúpido ... nisiquiera ha venido a por mí. ¿Tan poco le importaba? ¿Tan mala he sido con él? No, imposible. Le he dado hasta lo que no tenía para que fuese feliz. Le he entregado mi corazón con las dos manos..
<>
Ahí estaba mi bus. Cuando estaba subiendo, ahí apareció. Alterado y confuso, buscaba mi cara. Intenté pasar desapercibida, pero me vió. Me vió y hechó a correr hacia mí.

-¡NO! ¡DES, TE PIDO PORFAVOR, QUE NO TE VAYAS!

Me empecé a reír. Esto es totalmente absurdo, pensé.

-Adiós, Rafa.

Subí y el bus arrancó. Allí estaba, mirándome desde fuera. Nisiquiera lloraba, nisiquiera corrió a coger un billete y venirse conmigo. Se giró, y se fue.

Aquí estoy, aún mirando la foto de los dos, de la mano. Éramos uno. Complicidad, amor, pasión ... todos aquellos verbos o adjetivos indefinibles para describir lo que sentía por él. Lo que éramos...
La foto se empapa. Llueve en ella. ¿O son goteras?
Don't you cry tonight ....
Estallé en lágrimas y me dormí.

Y al despertar, Rafa estaba a mi lado...

-Feliz aniversario, cariño.
Me trajo un ramo de rosas y me besó.

Entonces, de repente, me dí cuenta que todo había sido un sueño.

P.1 Run away

Silencio. Es abrumador. Apenas puedo ver nada, no hay luz. Muevo los brazos y solo hay aire. Vuelvo a encojerme. Junto las rodillas más aproximado hacia mi pecho, apoyando los brazos en ellos. Tengo miedo. Llevo días sin comer pero tampoco tengo necesidad. Llevo días sin existir pero tampoco me importa. ¿Por qué te has ido? ¿Por qué has decidido arrancar los lazos que nos unían?. Esto es estúpido. En realidad, para ser mas esplícitos, solo soy yo la estúpida. Intento levantarme, como puedo. No, no soy capaz. Me tumbo en la cama, apoyando mi cabeza en la almohada. Está empapada. Le doy una vuelta. Ahora está fría. Meto las manos debajo de ella y encuentro algo. Lo cojo y según mi tacto es... ¿Un cuadro? ¿Una foto? Llevo las manos hacia la ventana, dónde entra mínimamente un pequeño rayo de luz. Son dos personas, cogidas de la mano. Oh, mierda. Pensé que ya lo había roto. Rompo a llorar cual niña quiere su piruleta. En pocos instantes, me quedo dormida.

-¡OUUUUUUUUH! Esto es la ostia. Ven Rafa, ven !
-¿Qué pasa?
-Acuéstate aquí, ven.
Nos tiramos en el césped y miramos hacia el cielo como dos idiotas. Riéndonos, con una botella de Vodka debajo del brazo.
-¿Quieres? Venga, un sorbito más y ves a Papa Noel repartiendo los regalos...
-¿Tu quieres que llegue a casa borracho y mi madre me ostie un buen par, verdad?
Nos hechamos a reír. Qué mas daba su madre, qué mas daba el tiempo. Sólo estábamos el y yo, las estrellas y el deseo que nos aguardaba. Deseo de libertad, de complicidad.
-Eh, venga, vámonos, que llegaremos tarde.
Me levanté, aún un poco mareada. Conseguí caminar unos cuantos pasos hacia delante viéndolo todo nubloso, hasta que por fin recuperé el equilibrio. Caminamos largo y tendido hacia la estación.
-Es aquí ... ¿No?
-Sí, Rafa.
-Bien. ¿Por qué no vas a sacar los billetes? Tengo que ir al baño.
Quizá fue un presentimiento. Pero en ese momento me resultó extraño. ¿Habían baños en la estación de tren?. Bah, venga, déjate de tonterías.
-Aquí tiene. ¡Buen viaje!
-Gracias.
El autobús salía a las 9. Me senté en una esquina de la estación y saqué el móvil. No sabía si encenderlo o no. Tardé en convencerme. Ostia, 9 mensajes.
-Emma, ¿dónde estás? ¿Ya te has ido con Rafa? Joder, si no se te escapa nada. Ya sólo a un día de tu cumpleaños y te adelantas. Feliz 18 adelantados! Vive la vida Emm, Carpe Diem!
Oh, estúpido Brian. Enrealidad me había alegrado que me mandase un mensaje.
-Emma! ¡Cojones, no sabes lo que me ha pasado! Sí, Javi me ha besado! Jajaja venga, tenías que estar aquí para verlo. ¿Qué tal estás? ¿Preparada para tu nuevo rumbo? Siempre tan rebelde, Emm. Feliz 18, te quiero un poco eh !
Coño. Me van a hacer llorar. Joder Eli, te echo mucho de menos.
Un mensaje de mamá. Una llamada. Mierda. Otra llamada de mamá. Ahora otra de Papá...de Angi, el Sueco. Vale, tranquilicémonos. Apago el móvil.
Miro al reloj. Me he pasado diez minutos perdida en este cacharro. ¿Dónde esta Rafa?. Empecé a mirar al rededor, tampoco era difícil encontrarlo, no hay casi nadie hoy por aquí, y menos, a estas horas.
-Emm! Estoy aquí!
Ahí estaba. Tan sonriente como siempre. Con su pelo revuelto, rubio como el trigo. Sus ojos, azules como el mismísimo océano. Aún a pesar de eso, lo más bonito de él es el interior. Corrí hacia él y le abracé.
-Estabas desespérandote sin mí, eh...
-¡No! Estaba con el móvil. Me ha llamado mi madre, 2 veces o 3.
-¿Apagaste el móvil?
-Sí.
Me lo arrebató de las manos y se lo metió en el bolsillo.
-Cuando lleguemos lo tiraré, te lo prometo. ¿Prefieres que sea así?
Sonreí y le bese. Sus labios, siempre cálidos y acojedores...Me hacían sonrojar. Besarle era tocar el cielo con solo ponerte de puntillas.
-Venga, vámonos, que luego perdemos el bus y qué, pequeña?
Asentí y le seguí. Nos sentamos en los últimos asientos. La verdad esque estaba muerta de sueño. Cogí el Ipod, lo encendí. Starlight. ¡Cómo me gusta! Me apoyé en el pecho de Rafa y me dejé seducir por la música.

Estúpidez humana.

Desperté. Rafa no estaba. ¿A dónde habrá ido? El bus había parado hacia rato. Bajé, aturdida. Busqué a Rafa por todos sitios, pero no estaba. Cogí mis cosas y me apoyé en un farol cercano del autobús. Grité. Alguien me cogió por la cintura y comenzó a besar del cuello. Instintivamente me giré y le propiné una patada.

-Joder Emm, avísame cuando te den ataques de furia...
Era Rafa.
-¿Dónde cojones estabas? ¿Por qué te fuiste y me dejaste tirada en el autobús?
Mi voz sonaba en tono enfadado. Sí, estaba enfadada.
-Venga Rafa, respóndeme de una vez.
-Solamente me aproximé al hostal de allí, a reservar habitación. ¿He hecho algo malo?
Me sentí mal por eso.
-Oh, no sabía... Lo siento cariño.
Caminamos en silencio dirección al hostal.