24 jun. 2010

Como una gota de lluvia.



Me muero de las ganas por sentir que habrá más allá de un cielo pintado de colores. De poder alzar la mano alto, y tocar aquello tan lejano y exótico, dejarme deslizar por las nubes y contemplar todo desde allí. Siento que los que tenemos los pies en la tierra solo estamos condenados a buscar nuestra propia dirección. Es complicado, dudo entre seguir recto o girar a la izquierda/derecha. Sin embargo me dejo llevar por mí misma y cada día me dirijo a sitios diferentes. Otras veces me desespero intentando encontrar la respuesta de todas mis preguntas y busco el camino que parece no tener fin. Pero cuando no quiera darme cuenta, habré acabado mi trayecto, llegaré al fin del gran camino que me han ofrecido que quizá pudo ser solo una vez, y no hay nada mas allá de esto. Pero también puede ser el comienzo de un nuevo bienestar.
Me gusta soñar despierta. Mayoritariamente, porque el que sueña es mucho más feliz que aquel que busca la verdad entre todas sus preocupaciones y metas. De qué sirve, no quiero acabar como un limón exprimido.

¿No es mejor ser un dulce melón?

2 comentarios:

  1. He leido algunas entradas y me he dado cuenta que tienes un don para escribir, enserio se te da genial :)
    Soy Nuria Pumares me acabo de hacer un blog jajaaj

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