23 jun. 2010

Don't cry.

Escribir es mi único suspiro del día. Sentir que mis dedos se deslizan en un teclado usado y sucio, donde estas palabras, probablemente acaben en el olvido. Sin embargo para mí es mi forma de decir 'basta' con aquellas cosas que no tolero. No me tolero a mí misma. Pero solo por el simple hecho de buscarle vueltas a cosas que sé que no tienen sentido, básicamente porque carece de explicación. Y aún asi sigo discrepando buscando un jodido por qué, pero nada.

Siento que las mentiras son como el papel que envuelven los bombones. Mientras vives en esa palabra, eres sumamente feliz. Pero, ¿cuando se rompe el papel y el bombón es amargo? Lo que te hizo una vez tan feliz cae tan en picado que toda esa felicidad se consume como el plástico en fuego. Y de ello solo quedan cenizas.

Entonces,¿mentir sirve de algo? Solo nos hace felices por momentos. Y sí, es cierto. A veces me encantaría poder programar mi cabeza para encajarla en este mundo podrido en mediocridad. Y aún así cada día abro más los ojos y no puedo evitar pensar y pensar. Nunca comprendía de pequeña, eso de ser tan feliz en la infancia. Ahora lo comprendo a la perfección. En aquella edad eres tan ingenuo, sútil, manipulable y derivados adjetivos, pero uno que destaca con claridad, llamado FELICIDAD.
Ese adjetivo que tantos dicen que tienen pero son muchos los que la carecen. Y yo solo soy feliz a ratos.

Y por mí, que se mueran las mentiras. Y que floten las verdades..aunque luego se desechen.

1 comentario:

  1. La mentiras son necesarias, creo, y a lo mejor, el bombón no es tan amargo o sabe bien cuando te relames el paladar, cuestión de probar...

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