31 mar. 2010

Chica perfecta.




En estos momentos la tengo al lado mientras escribo esto la estoy mirando me doy cuenta estoy enamorada es mi niña y la quiero más que a mi vida. Dejamos de hablar y la vuelvo a mirar, entonces yo empiezo a escuchar... Todo deja de funcionar, me siento mal y empiezo a pensar, y me doy cuenta de que ahora me gusta más. Su pelo es más dorado, sus ojos más perectos, y su mirada se clava en mís adentros..Es imposible explicar tanta belleza, tienes que verla para poder darte cuenta de qué es la chica más perfecta. Yo cada día la quiero más.. Sueño que ella se acuesta en mi pecho y le canto esto y no pasa el tiempo. Le canto al oído, todo queda en el olvido. Pero el sueño acaba, este amor...va acabar conmigo. Cada vez que la miro, y observo su belleza, siento algo aquí dentro que creo que es tristeza. Trizteza por no poder tenerla siempre cerca..Sé que un día se irá, y me abandonará, y sufriré por que yo la quiero de verdad. Todo son lágrimas, la volveré a pensar que la quiero...de verdad.

Esos ojos más azules que el mar. Más profundos que el océano. Me encadilan. Me dan el mayor de los éxtasis. Estallo en impotencia. No quiero echarte de menos. No quiero quererte. Pero te quiero. Te quiero, y te querré, y te querré.. Solo la amnesia borraría tu recuerdo. El mayor recuerdo. Por mucho que lo intente eres el imán de este pobre metal. No te olvides de aquellos besos, chica perfecta. No te olvides de la última mirada del adiós. Un adiós precipitado, como un vaso lleno de agua en el que apenas te inmutaste que estaba a piques. Me lancé con la esperanza de acabar en tus brazos, reduciéndolo a no más de cinco horas mirándote, observando tus perfecciones y acariciando tu piel de porcelana. ¿Por qué no sonríes, Baby? Tienes los ojos más bonitos de todo Madrid. ¿Por qué me matas? Eres más letal que la nicotina. Son, son...tus ojos. Podría llenar cubos de sudor, podría correr hasta el final del mundo y jamás te alcanzaría. Pero Baby, nunca te olvides de ese adiós. Y del principio. Tampoco olvides el nudo de nuestra historia. Te llevo como un amuleto cosido en un extremo de mi pulmón.

23 mar. 2010

Rosas, margaritas y claveles.

Iba a ser mamá. Me han salido varias raíces ya y estoy ansiosa por que broten las semillas. ¡No puedo estar más nerviosa! Voy a tener a mis primeros abetitos. Los llamaré de los nombres más bonitos de la naturaleza. Sí, sí, serán los más bonitos de este mundo. Los protegeré, les daré mi agua, mi sombra y mi amor. Voy a quererlos como no quise a nada tanto en este mundo. Pienso cuidarles más que a mi propio tronco, más que a mis hojas, ¡más que a mis raíces! Todo lo daré por ellos. Y sólo quedan unos días para que florezcan. Irán poco a poco, llámandome en diminutos susurros y acariciándoles con el sonido de mis hojas provocado por el viento. Los días que el Sol acaricie sus bellas hojas trataré de taparlos para que no se entristezcan. Los días de lluvia los acobijaré para que no pasen frío. Van a ser los abetos más bonitos que jamás hayan existido. Los más, más bonitos.

¡Ahí, ahí está el primero! ¿!Lo ves¡? ¿!Cómo que no lo vés¡? ¡Sí, sí! ¡Ese! ¡Hola cariño! Qué bonito va a ser. ¡Allí está el otro! ¡Amor, soy tu madre! ¡Sí, soy yo! (Hizo un ligero movimiento de sus hojas) ¡Aquí! (Los abetos mueven sus hojas hacia la dirección de la madre abeto).

Ya tienen tres meses. ¿Sabes? Están floreciendo de una forma realmente fantástica. Me he desvelado noches enteras para cuidarlos. Por suerte ningún humano los ha pisado, ningún animal los ha tocado tampoco. El viento les avisó que no lo hagan, le estaré muy agradecida siempre.
Cuatro meses. ¡Les ha salido la primera hoja! Estoy tan...ilusionada. Su tallo brilla más que ningún abeto de aquí, y con los rayos del Sol que los baña de sus maravillosos colores resplandecen más que nunca.
Cinco meses. Este mes ha sido lluvioso. Apenas el Sol ha salido y tuve que cuidarlos mucho. Unas pequeñas gotas azotaron sus hojas y alguna que otra de ellos ha caído. Por suerte ya tienen algunas cuantas y no se tienen en falta.

Hoy...hoy les he cantado una nana. Se han dormido como tres tortolitos. Ya no sé como describir el amor que siento por ellos. Son increíblemente fantásticos. Está a punto de llegar la primavera y ya rozan las pequeñas flores en sus tallos.

Me siento orgullosa. Cada uno ha tenido una flor diferente. Uno rosas, otro claveles y el más pequeño margaritas. Aunque hayan más margaritas en el bosque él es el más bonito de todas las margaritas de aquí.

Esta tarde les enseñé las maravillas del paisaje. Todos me preguntaron cosas que me hicieron sonreír más que nunca. Tienen un carisma impresionante. Son los mejores hijos que pude tener y tendré nunca. Y nunca llegué a creer que iba a querer tanto tanto como los quiero ahora mismo. Podría dar mi vida por ellos...podría no, daría.

Me he despertado. Unos niños vienen de excursión. ¡Ugh! ¡Y yo que estaba durmiendo la siesta! Ahí están. Qué monos, todos contentos, sonríendo y algunos de la mano. A veces me gustaría sentir lo que es tener unos pies y poder caminar más allá de aquí...sientes impotencia al estar pegada al suelo. ¡Oh, mira! ¡Ese niño se acerca! Qué bonito es, ¿no? Anda, si está hablando con mis hijos... Espera, alto, ¿qué haces? ¡NO! ¡PARA! ¡¡¡¡¡¡¡¡PARA!!!!!! ¡DILES ALGO, VIENTO! ¡LLÉVAME HASTA ELLOS! ¡DILES QUE PAREN! ¡DEJADLOS, SON MIS HIJOS! ¡PARAD! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NO!!!!!!!!!!!!!!! ¡AL TALLO NO! ¡Hijos! ¡No, vosotros tampoco! ¡No los piseis! Porfavor...porfavor parad. Dejadlos... hijos... lo siento. Lo siento ... no puedo moverme. Lo siento muchísimo....

A los pocos días la madre abeto se marchitó. Murió con la desesperación de no poder hacer nada por ellos. La mató el amor por sus hijos.

¡Qué bonito es!

Qué bonito me resulta oír tu voz. Acaricia mi piel, como el viento juega con mi pelo. ¡Qué bonito pronuncias las palabras! Son como el sonido de pajarillos en su nido. ¡Qué bonita eres! No fijarme en tí es pecado. ¡Qué bonito son tus ojos! Me pierdo en tu mirada. ¡Qué bonito es quererte! ¡Y qué difícil es negarlo! ¡Qué complicado es olvidarte! Sólo me doy cabezazos contra la pared. Me duele...me duele incluso más que cuando te rascas la piel y te echan alchol. Me duele...me duele más que aguantar un día entero a dieciocho grados bajo cero. Me duele, me duele mucho. Y si me duele es por que te quiero. ¡Qué bonito es quererte! ¡Qué difícil es obligarme a mí misma a no quererte!. Un silencio y un millón de te quiero. Un olvido y un castigo. Quererte sin querer.

18 mar. 2010

Psé.


Y la gente me pregunta que he perdido la sonrisa. Aquel brillo en mis ojos que ahora se desplomó. Los labios me susurran palabras encadenadas y palabras clave. Mis oídos escuchan atentamente cada una de aquellas palabras que se deslizan, caen a un fondo olvidado y se desprenden en el vacío. Tampoco sonrío porque no me gusta forzar.
Crecer es difícil. La vida es fácil cuando no tienes nada de que preocuparte. Más que nada cuando no comprendes lo que es la vida real. Aquella que te machaca, te rompe y te pisa. Si antes fui una mariposa colorida, primero llovió y se destiñeron mis colores. Luego el granizo rompió mis alas y dejé de volar. Para terminar tirada en la tierra, fértil, contemplando lo poco que queda de color. Cada vez el cielo se escurece en un tono más negro, cada vez la oscuridad se abruma en mis ojos. ¿Para qué derramar lágrimas si tampoco vale la pena? Pero..¿para qué sonreír?. Mi mundo es gris, lleno de cucarachas y veneno de serpientes. Dolor.
Sólo eres feliz en esos momentos en los que crees que no hay nada mejor. Una sonrisa suya, una caricia, un beso.. ¡Total, era una mentira! Y de eso vivo. De las mentiras. Dicen que es la ley de vida.
Aún asi yo me pregunto constantemente, cual es la ley de vida, de qué modo uno puede ser feliz. Yo no soy feliz así, repartiendo honestidad, amistad y recibir odio y rencor. Las calles de mi ciudad se llaman egoísmo, los edificios apestan a crueldad y las cucarachas invaden pueblos y ciudades. La cucaracha mayor aplasta a las más humildes. No sé de que modo vale la pena vivir así. No vivo para creer, si no para ver. Creer es limitarse a soñar, es otra mentira. Otra mentira que te consume y te dá esa palabra tan sútil, esperanza. Más allá de las injusticias, más alla de las derrotas...
Tengo lo que quiero. Puedo permitirme lujos que poca gente podría. Pero no soy feliz con eso. No soy feliz con mi cantidad de ropa, ni con todas aquellas cosas materiales que crees que te proporcionan una inmensa felicidad. Vivo en una adversidad diferente. Creo que uno es realmente feliz cuando se siente querido por la persona que quiere. En ese momento tienes una protección, alguien a quien dedicarle todo y confiando plenamente en esa persona. Tampoco te dás cuenta que esa persona es otra cucaracha más.
No digo que no hayan mariposas. Sí subrayo que están en peligro de extinción.
Sólamente recalco mi deseo, mis ganas de destrucción. Deseo destrucción por parte de aquello que llamamos humanidad. Es un mundo perdido, sin rumbo y sin frenos.

13 mar. 2010

Agujas.

Me sentía desprotegida. Necesitaba tener a alguien que me quisiese. Lo necesitaba. Y lo encontré. Pensé que sería lo mejor que podía pasarme, digamos que acabé enamorándome. Lo digo, y lo diré siempre, yo sí di todo por esa persona. Dí todo lo que podía y lo que no podía. Sientes un ardor tan fuerte en el pecho, al reaccionar. Al dejar de chocarte con la pared que chocaste cincuenta veces. Y poder parar. Rectificar.
Te quise. Te amé con toda mi alma.
Pero que dificil es ver que por su lado no fue el mismo sentimiento. Que difícil es saber que esa persona no quiso quererte. Jugó contigo cual capricho de un niño pequeño. Te humilló, se rió de tí. Y ahora es cuando me pregunto, ¿Por qué no reaccionaste? Y solo tengo la misma respuesta de siempre:
El amor traspasa barreras.
Ella no tuvo cáncer. Ella no murió nunca. Él no le pegaba. Él jamás le rajó con un cuchillo. Él, el que decía que te quería nunca existió. Ni el otro. Existió ella. Y trás ella solo encuentras trozos de cristal, un frío invierno y tempestad. En su cajón encuentras negro, profundos aujeros negros y un millón de mentiras. Un montón de basura. Creíste que eras fuerte y te pisoteó. Lo que si fue fuerte e inteligente te machacó. Te hizo añicos. ¿Dónde está tu verdadero nombre? ¿Dónde está tu verdadera identidad? Nada acaba bien.
Sólo sé que ahora soy feliz. No te tengo más. Ya estás lejos. Te fuiste de mi vida. Ya no te necesito. Espero que te dés cuenta. Espero que cuando vuelvas a querer, no lastimes tanto como a mí a esa persona que vayas a querer. No le digas que tu madre murió de cáncer, no le digas que tu padre te pega, tampoco que tu hermano es epiléptico y que tu hermana tiene dislexia. No le digas que eres alguien que no eres. No le mientas. No le dejes tirado nunca en medio de ilusiones que se pierden en una nebulosa. No la defraudes. Espero que te quieran. Y espero que me olvides.

Ahora estás incomunicada con la tecnología. Solo quedas tú y tus consecuencias.

Y yo estoy aquí, probando de lo nuevo. Espero que lo entiendas, espero que captes el mensaje.

Me quedo con el recuerdo de lo que es enamorarse de la persona equivocada.

Y con que soy feliz sin tí. Solo me bastó probar cuando te tenía, probar y probar. Para luego poner el contestador. Para luego alejarme. Por qué quererte es pisar agujas.