3 ene. 2010

P.1 Run away

Silencio. Es abrumador. Apenas puedo ver nada, no hay luz. Muevo los brazos y solo hay aire. Vuelvo a encojerme. Junto las rodillas más aproximado hacia mi pecho, apoyando los brazos en ellos. Tengo miedo. Llevo días sin comer pero tampoco tengo necesidad. Llevo días sin existir pero tampoco me importa. ¿Por qué te has ido? ¿Por qué has decidido arrancar los lazos que nos unían?. Esto es estúpido. En realidad, para ser mas esplícitos, solo soy yo la estúpida. Intento levantarme, como puedo. No, no soy capaz. Me tumbo en la cama, apoyando mi cabeza en la almohada. Está empapada. Le doy una vuelta. Ahora está fría. Meto las manos debajo de ella y encuentro algo. Lo cojo y según mi tacto es... ¿Un cuadro? ¿Una foto? Llevo las manos hacia la ventana, dónde entra mínimamente un pequeño rayo de luz. Son dos personas, cogidas de la mano. Oh, mierda. Pensé que ya lo había roto. Rompo a llorar cual niña quiere su piruleta. En pocos instantes, me quedo dormida.

-¡OUUUUUUUUH! Esto es la ostia. Ven Rafa, ven !
-¿Qué pasa?
-Acuéstate aquí, ven.
Nos tiramos en el césped y miramos hacia el cielo como dos idiotas. Riéndonos, con una botella de Vodka debajo del brazo.
-¿Quieres? Venga, un sorbito más y ves a Papa Noel repartiendo los regalos...
-¿Tu quieres que llegue a casa borracho y mi madre me ostie un buen par, verdad?
Nos hechamos a reír. Qué mas daba su madre, qué mas daba el tiempo. Sólo estábamos el y yo, las estrellas y el deseo que nos aguardaba. Deseo de libertad, de complicidad.
-Eh, venga, vámonos, que llegaremos tarde.
Me levanté, aún un poco mareada. Conseguí caminar unos cuantos pasos hacia delante viéndolo todo nubloso, hasta que por fin recuperé el equilibrio. Caminamos largo y tendido hacia la estación.
-Es aquí ... ¿No?
-Sí, Rafa.
-Bien. ¿Por qué no vas a sacar los billetes? Tengo que ir al baño.
Quizá fue un presentimiento. Pero en ese momento me resultó extraño. ¿Habían baños en la estación de tren?. Bah, venga, déjate de tonterías.
-Aquí tiene. ¡Buen viaje!
-Gracias.
El autobús salía a las 9. Me senté en una esquina de la estación y saqué el móvil. No sabía si encenderlo o no. Tardé en convencerme. Ostia, 9 mensajes.
-Emma, ¿dónde estás? ¿Ya te has ido con Rafa? Joder, si no se te escapa nada. Ya sólo a un día de tu cumpleaños y te adelantas. Feliz 18 adelantados! Vive la vida Emm, Carpe Diem!
Oh, estúpido Brian. Enrealidad me había alegrado que me mandase un mensaje.
-Emma! ¡Cojones, no sabes lo que me ha pasado! Sí, Javi me ha besado! Jajaja venga, tenías que estar aquí para verlo. ¿Qué tal estás? ¿Preparada para tu nuevo rumbo? Siempre tan rebelde, Emm. Feliz 18, te quiero un poco eh !
Coño. Me van a hacer llorar. Joder Eli, te echo mucho de menos.
Un mensaje de mamá. Una llamada. Mierda. Otra llamada de mamá. Ahora otra de Papá...de Angi, el Sueco. Vale, tranquilicémonos. Apago el móvil.
Miro al reloj. Me he pasado diez minutos perdida en este cacharro. ¿Dónde esta Rafa?. Empecé a mirar al rededor, tampoco era difícil encontrarlo, no hay casi nadie hoy por aquí, y menos, a estas horas.
-Emm! Estoy aquí!
Ahí estaba. Tan sonriente como siempre. Con su pelo revuelto, rubio como el trigo. Sus ojos, azules como el mismísimo océano. Aún a pesar de eso, lo más bonito de él es el interior. Corrí hacia él y le abracé.
-Estabas desespérandote sin mí, eh...
-¡No! Estaba con el móvil. Me ha llamado mi madre, 2 veces o 3.
-¿Apagaste el móvil?
-Sí.
Me lo arrebató de las manos y se lo metió en el bolsillo.
-Cuando lleguemos lo tiraré, te lo prometo. ¿Prefieres que sea así?
Sonreí y le bese. Sus labios, siempre cálidos y acojedores...Me hacían sonrojar. Besarle era tocar el cielo con solo ponerte de puntillas.
-Venga, vámonos, que luego perdemos el bus y qué, pequeña?
Asentí y le seguí. Nos sentamos en los últimos asientos. La verdad esque estaba muerta de sueño. Cogí el Ipod, lo encendí. Starlight. ¡Cómo me gusta! Me apoyé en el pecho de Rafa y me dejé seducir por la música.

Estúpidez humana.

Desperté. Rafa no estaba. ¿A dónde habrá ido? El bus había parado hacia rato. Bajé, aturdida. Busqué a Rafa por todos sitios, pero no estaba. Cogí mis cosas y me apoyé en un farol cercano del autobús. Grité. Alguien me cogió por la cintura y comenzó a besar del cuello. Instintivamente me giré y le propiné una patada.

-Joder Emm, avísame cuando te den ataques de furia...
Era Rafa.
-¿Dónde cojones estabas? ¿Por qué te fuiste y me dejaste tirada en el autobús?
Mi voz sonaba en tono enfadado. Sí, estaba enfadada.
-Venga Rafa, respóndeme de una vez.
-Solamente me aproximé al hostal de allí, a reservar habitación. ¿He hecho algo malo?
Me sentí mal por eso.
-Oh, no sabía... Lo siento cariño.
Caminamos en silencio dirección al hostal.

1 comentario:

  1. Me ha encantado, ¡espero que sean felices!
    ¿Sabes quién soy?xD
    Te sigo y te quiero :)

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